¿Tiene cura o tratamiento la asbestosis?

La asbestosis es una enfermedad crónica del pulmón causada por la inhalación de fibras de amianto, la cual no tiene cura como tal, sólo tratamiento al ser un tipo de cáncer.

 La exposición prolongada a estas fibras sin ningún tipo de protección puede hacer que se formen cicatrices en el tejido pulmonar y provocar falta de aire. Los síntomas de la asbestosis pueden ser de carácter leve a grave y, en general, no se presentan sino hasta muchos años después de contacto continuo, siendo este mínimo de 5 años.

El amianto es un producto mineral natural resistente al calor y la corrosión. Se usaba mucho en el pasado, en trabajos como el aislamiento, el cemento, en las minas de asbesto, industrias molineras, en la construcción, fabricación de materiales a prueba de fuego y otras industrias. Las familias de las personas que trabajan con el asbesto también pueden estar expuestas a las partículas ya que las pueden llevar en la ropa a sus casas y mezclarse si estas se lavan con otras prendas.

Hoy en día, es menos probable que los trabajadores padezcan enfermedades relacionadas con el asbesto debido a las regulaciones gubernamentales y su prohibición en el 2002.

Algunos de los materiales o lugares en los que puede encontrarse amianto son tejados, placas, depósitos de agua, bajantes, chimeneas y otros materiales como lamas de edificios.

¿Qué es la asbestosis?¿Cómo se produce?

Al exponerse a altos niveles de polvo de asbesto durante un largo período de tiempo, algunas de las fibras transportadas por el aire pueden alojarse dentro de tus alvéolos. Estas irritan y cicatrizan el tejido pulmonar, lo que provoca que los pulmones se vuelvan rígidos, hecho que dificulta la respiración.

A medida que la asbestosis progresa, más y más tejido pulmonar se cicatriza. Con el tiempo, se vuelve tan rígido que no puede contraerse y expandirse normalmente.

Fumar aumenta la retención de las fibras de asbesto en los pulmones, y a menudo resulta en una progresión más rápida de la enfermedad.

¿Cuáles son los síntoma de la asbestosis?

Los efectos del contacto con el asbesto a largo plazo no suelen aparecer desde hasta 10 a 40 años después de la exposición inicial y la gravedad de los síntomas puede variar. Estos son algunos de ellos:
– Falta de aire
– Tos seca
– Pérdida de peso y apetito
– Dolor torácico
– Opresión en el pecho
– Las puntas de los dedos de las manos y de los pies que parecen más anchos y redondos de lo normal (palillos de tambor)
– Problemas en el color, textura, grosor o forma de las uñas.

Si has estado expuesto al amianto y sientes que cada vez tienes mayor dificultad para respirar, te recomendamos que vayas a tu médico habitual para hacerte un examen físico y que pregunte sobre tus síntomas.

¿Cómo puedo saber si tengo asbestosis?

Las pruebas que pueden ayudar a diagnosticar esta enfermedad son:

  • Radiografía de tórax:  La asbestosis avanzada aparece como un leve tono blanco en el pulmón. Si este es grave, puede verse afectado ambos pulmones.
  • Tomografía computarizada de los pulmones: Consiste en combinar diferentes ángulos de rayos para producir una combinación de imágenes que se entremezclan para representar de manera clara tanto los huesos como tejidos blandos dentro del cuerpo. Este análisis permite detectar la asbestosis de manera previa incluso a la radiografía de tórax.
  • Pruebas de la función pulmonar: Con este test puedes determinar el rendimiento de tus pulmones a través de cuanto aire puedes contener y el flujo de aire que eres capaz de expulsar fuera de tus pulmones. Es la típica prueba de «sopla todo lo que puedas».

También hay otros métodos más intrusivos, de modo que el médico esté interesado en extraer líquido y tejido para realizar pruebas para identificar fibras de amianto:

  • Broncoscopía : Se introduce un tubo fino por la nariz o la boca, de manera que desciende por la garganta hacia los pulmones. La camara del tubo permite orientar al médico mirar dentro de las vías y reconocer si hay algún tipo de anomalía o si requiere obtener una muestra del tejido.
  • Toracentesis: En este caso el médico te inyecta un anestésico local y luego inserta una aguja en la pared torácica entre las costillas y los pulmones para poder extraer el exceso de líquido y ayudarte a respirar mejor.

¿Cómo puedo prevenir la asbestosis?

En primer lugar, reducir la exposición al amianto es la mejor prevención contra la asbestosis, por lo que si tienes algún material de amianto te recomendamos que llames a una empresa especializada para retirarlo. La segunda opción es estar protegido frente a este material con EPIS, pero este caso es solo y estrictamente en caso de que vaya a manipularse el material.

Los trabajos con mayor factor de riesgo para sufrir esta enfermedad durante muchos años son la minería del asbestos, la transformación del mineral, instalación o la eliminación de productos de asbesto, trabajadores en astilleros o trabajadores ferroviarios.

Las personas que han estado expuestas durante más de 5 años, se recomienda una exploración con radiografías de tórax  cada 3 a 5 años puede detectar de manera temprana enfermedades relacionadas con el mineral, por otro lado,  dejar de fumar también puede reducir considerablemente el riesgo de cáncer pulmonar relacionado con el amianto. En la gráfica de abajo puedes comprobar que riesgo de cáncer puedes tener en función de los años que has estado expuesto al amianto.

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¿Qué tratamiento tiene la asbestosis?

No hay ningún tratamiento para revertir los efectos del amianto en los alvéolos. El tratamiento se centra en ralentizar la progresión de la enfermedad, aliviar los síntomas y prevenir las complicaciones.

Necesitarás atención de seguimiento rutinaria, como radiografías de tórax, una tomografía computarizada (TC) o estudios de la función pulmonar, a intervalos regulares dependiendo de la gravedad de tu afección.

Terapia

Si tiene asbestosis ya avanzada, el médico podría llegar a recetarte la administración de oxígeno suministrada a través de un tubo de plástico delgado que encaja en las fosas nasales o mediante una mascarilla que cubra nariz boca.

Participar en un programa de rehabilitación pulmonar puede ayudarte. Este programa ofrece sistemas educativos y de ejercicio para mejorar las técnicas de respiración. De este modo, puedes mejorar ciertos hábitos de vida y salud en general.

Cirugía

Si los síntomas son intensos, quizá tengas que realizar un trasplante de pulmón….