Proyecto de Real Decreto modificará la normativa del amianto
El nuevo marco legislativo busca transponer la normativa europea pero no existe todavía calendario para su publicación
La gestión del amianto en España se prepara para un cambio regulatorio significativo. El Ministerio de Trabajo y Economía Social impulsa un Proyecto de Real Decreto destinado a establecer las nuevas disposiciones mínimas de seguridad y salud aplicables a los trabajos con riesgo de exposición a este material —también conocido como asbesto o uralita.
El nuevo marco normativo, concebido para sustituir al actual Real Decreto 396/2006, superó su fase de audiencia e información pública tras el cierre del plazo de alegaciones. Su objetivo es elevar la seguridad laboral de los trabajadores expuestos a las fibras de asbesto.
La presión de Bruselas
El nuevo marco normativo surge como respuesta a las directrices de la Unión Europea, que exige la transposición de la Directiva (UE) 2023/2668 a las leyes nacionales. La Comisión Europea había fijado como fecha límite el 21 de diciembre de 2025 para que los Estados miembros adaptasen sus leyes nacionales a estas nuevas exigencias.
El pasado 8 de julio Bruselas incluyó a España, junto a otros 5 estados miembros, en un expediente de infracción por incumplir el plazo de la trasposición legislativa y le ha dado dos meses para presentar una solución. Aunque no hay confirmación por parte de las autoridades españolas, todo indica que esto ha acelerado la tramitación del texto, sin que exista un calendario de publicación oficial hasta el momento.
Los cambios clave frente a la normativa vigente
La nueva regulación introduce criterios más estrictos en dos aspectos fundamentales:
- Reducción drástica del límite de exposición: El Valor Límite Ambiental de Exposición Diaria (VLA-ED) pasará de las actuales 0,1 fibras por cm3 a tan solo 0,01 fibras por cm3. Una reducción de diez veces el límite permitido para proteger la salud respiratoria.
- Métodos de medición de alta precisión: Para poder detectar concentraciones tan bajas, se abandonará progresivamente la Microscopía de Contraste de Fases en favor de tecnologías mucho más precisas, principalmente la Microscopía Electrónica.
El Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo (INSST) ya ha hecho públicas las directrices para adoptar estos dos cambios, aunque estas no entrarán en vigor en tanto no se apruebe el nuevo Real Decreto.
Además de la bajada del valor límite de exposición, el proyecto normativo actualiza las reglas de inscripción en el Registro de Empresas con Riesgo por Amianto (RERA), exige la realización de pruebas de ajuste individual para garantizar la eficacia de las mascarillas y equipos de protección respiratoria, impone mayor rigurosidad en los Planes de Trabajo y propone la realización de otros cursos de formación a los operarios.
Impacto en el sector: Seguridad y retos logísticos
La aplicación de este Real Decreto transformará el día a día de las empresas especializadas en desamiantado en dos vertientes:
- Seguridad de los trabajadores: La reducción VLA minimizará el riesgo de inhalación de partículas cancerígenas, reforzando los protocolos de confinamiento, el uso de Equipos de Protección Individual (EPIs) y la obligatoriedad de sistemas de extracción mecánica estancos en espacios confinados.
- Retos logísticos y operativos: Las empresas del sector deberán realizar importantes inversiones para actualizar sus equipos de muestreo y capacitar técnicamente a su personal.
Además, la menor tolerancia de fibras en el aire obligará a replantear la duración de las jornadas e impactará los ritmos de ejecución en las obras de retirada, además de que deberá ajustarse la forma en que se redactan los Planes de Trabajo.
La cuenta atrás para la entrada en vigor del nuevo Real Decreto ya ha comenzado. Adaptar con antelación los procesos técnicos y logísticos será la garantía para asegurar la viabilidad de los proyectos de desamiantado bajo el nuevo estándar exigido por Europa.








